
Con frecuencia, cuando llegan los tiempos difíciles, olvidamos lo mucho que Dios ha hecho por nosotros y, aún, por nuestra familia.
No nos ha dejado solos. Siempre ha estado ahí. Pero lo olvidamos.
Permítame ilustrar el principio de hoy con una historia real.
Dan Wallace enseña griego y viaja por el mundo catalogando manuscritos antiguos.
En el apogeo de su carrera, contrajo encefalitis, una enfermedad que provoca la inflamación del cerebro.
Sobrevivió, aunque perdió la mayor parte de su memoria, incluido el conocimiento de lenguas extranjeras.
Sin embargo, persistió y volvió a aprender griego, ¡utilizando el libro de texto que él mismo había publicado!
Es extraño aprender griego de uno mismo, pero no es raro volver a aprender las mismas verdades. Por eso, Dios nos dio Deuteronomio. Su nombre significa «segunda ley», un título apropiado para un libro que repasa las leyes y mandamientos dados por Dios en el Antiguo Testamento. Deuteronomio vuelve a dar los Diez Mandamientos (capítulo 5) y exhorta repetidamente al pueblo de Dios a recordar cómo los liberó de Egipto, los condujo por el desierto y los llevó a la tierra prometida.
El pueblo necesitaba recordar su historia de salvación, no fuera a ser que su éxito lo hiciera sentirse orgulloso y «[se olvidara] del Señor [su] Dios, que [lo] sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre» (Deuteronomio 8:14).
¿De qué desierto te ha sacado Dios? ¿Cómo te ha provisto lo que necesitas?
Cuando nos detenemos a pensar, tenemos sobrados motivos para darle gracias y alabarlo una y otra vez.
¿YA SE ACOGIÓ A LA GRACIA DE DIOS?
No podría despedirme sin antes invitarle para que se acoja a la GRACIA de Dios.
La GRACIA es la expresión del amor de Dios que no quiere nuestra perdición y por ese mismo amor, envió a Jesús su Hijo para que ocupara nuestro lugar en la cruz y, allí en el Gólgota, trajo perdón de nuestros pecados y nos aseguró la vida eterna.
La GRACIA divina está disponible para todos nosotros. Para usted, para mí, para todos.
Ábrale las puertas de su corazón a Jesucristo.

Fernando Alexis Jiménez es periodista, escritor y mg., en teología. Sirve a Dios en la Misión Edificando Familias Sólidas y desde el 2016, dirige el Instituto Bíblico Ministerial. @RevistaVidaFamiliar